Parte importante de rescatar la cultura e historia de la zona son sus museos, así que antes de continuar visitando lugares haremos un alto para conocer los museos más importantes y asequibles de la región. Partimos hoy con lo que llamo la «Ruta patrimonial de museos» y comenzamos con el más relevante cuando de historia y cultura se trata, viajeros ¡sean bienvenidos al «Museo Arqueológico San Miguel de Azapa»!

De los museos que recorreremos en esta ruta, es el único que no se encuentra dentro de la ciudad de Arica, específicamente a 12 kms de la misma y podemos visitarlo de Lunes a Domingo de 10:00 a 18:00 hrs. y en verano de 09:00 a 20:00 hrs. Accedemos a él en auto particular o en un taxi «amarillo» un servicio de taxis que viajan desde el centro de la ciudad directamente al valle de Azapa cuyo pasaje cuesta tan sólo mil pesos.
Al llegar al museo nos encontramos con un amplio jardín con diversidad de plantas y carteles informativos sobre cada clase, seguimos avanzando y a nuestra derecha vemos el antiguo pabellón donde compramos las entradas que bordean los dos mil pesos por persona y comenzamos la visita.
En este espacio iremos recorriendo paso a paso los más de 10.000 años de historia de las culturas prehispánicas que habitaron la zona, principalmente la cultura Chinchorro cuyas momias ostentan el titulo de ser las más antiguas del mundo, contrastando la simpleza del estilo de vida Chinchorro y la complejidad de su proceso de momificación.

Más adelante nos impregnaremos de las culturas andinas, su estilo de vida, costumbres, accesorios, vestimentas y demases, para terminar esta primera parte de la visita en un gran salón donde se exhibe un enorme molino de piedra y madera utilizado para fabricar aceite de oliva, producto característico del Valle de Azapa (como dato adicional, aun se siente en la piedra el tacto aceitoso después de siglos).


Al terminar el recorrido del primer pabellón, está la posibilidad de comprar algún recuerdo de la visita.
Salimos del lugar y nos encontramos con amplios espacios verdes, con árboles, pasto, petroglifos y vegetación, perfecto para sentarnos y disfrutar de la tranquilidad del entorno un momento (por mi parte… ¡por supuesto que tomé café!).


Seguimos avanzando y llegamos a una escalera de concreto donde una pared con esculturas de camélidos altiplánicos nos esperan y nos encaminan a mano derecha (hacia la izquierda están los baños) para llegar al pabellón más nuevo y moderno del museo, un espacio dedicado completamente a la cultura Chinchorro.


La entrada a este edificio se encuentra arriba, dado que todo está dispuesto para realizar el recorrido en esa dirección y bajar por una plataforma cuyas paredes muestran parte de la historia hasta encontrarnos con un gran salón cargado de momias, cráneos y accesorios de ésta cultura.




Al recorrer toda la sala Chinchorro termina nuestra visita al museo y sin duda es un lugar increíble donde seremos capaces de reencontrarnos con siglos, incluso milenios de historia que parece haberse detenido en el tiempo a la espera de que los visitantes revivan en cada rincón de este museo una cultura que parece olvidada, pero en una zona donde basta con remover unos pocos centímetros de tierra para encontrarnos cara a cara con nuestros primeros habitantes.
Bien amigos espero que hayan disfrutado este post, nos leemos el viernes para continuar con nuestra ruta patrimonial 😀
Saludos y como siempre ¡¡¡Buen Viaje!!! 🙂

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